Existen diferentes tipos de sociedades en el ordenamiento jurídico español, pero aproximadamente el 98 % de las empresas españolas son sociedades de responsabilidad limitada (Sociedad Limitada o S.L.). Aunque es importante proteger a los socios de la responsabilidad personal en caso de quiebra, su constitución conlleva una serie de obligaciones fiscales, contables y mercantiles adicionales.
Una Sociedad Limitada debe presentar anualmente una declaración del impuesto de sociedades y las cuentas estatutarias. Además, las S.L. deben presentar la declaración del IVA y, de forma periódica, suelen ser aplicables otras declaraciones.
Para constituir una sociedad en España, básicamente es necesario que todos los beneficiarios firmen una escritura ante un notario público español y que se inscriba la escritura de constitución de la sociedad en el Registro Mercantil.